La clase trabajadora española debería ayudar al independentismo

Es necesario hoy más que nunca no solo que las clases trabajadoras catalanas se sumen por completo al proyecto independentista sino que además la clase trabajadora española lo fomente. Entre la clase trabajadora no puede haber ni opresores y oprimidos y la libre federación de pueblos, la cooperación entre los pueblos ibéricos solo puede pasar por la emancipación de Catalunya y la construcción de un baluarte defensivo en la República Catalana contra la oligarquía, los terratenientes y la monarquía española.

De hecho, este discurso no es nuevo, Salvador Seguí, revolucionario anarquista, apuntaba en esta dirección en un discurso pronunciado en Madrid en 1919:

En Cataluña, los elementos reaccionarios del catalanismo, a menudo levantan la bandera de las reivindicaciones catalanas, en un sentido nacionalista. Y cuando más ruido hacen es en los momentos es cuando se produce un hecho social de resonancia, como si buscasen la intervención de las autoridades del Estado español para abatir los trabajadores catalanes. Nosotros, lo digo aquí en Madrid, y si conviene también en Barcelona, somos y seremos contrarios a estos señores que pretenden monopolizar la política catalana, no para lograr la libertad de Cataluña, sino para poder defender mejor sus intereses de clase y siempre dispuestos a dañar las reivindicaciones del proletariado catalán. Y yo os puedo asegurar que estos reaccionarios que se autodenominan catalanistas lo que más temen es la recuperación nacional de Cataluña, en el caso de que Cataluña no les restara sotmesa’. Y como saben que Cataluña no es un pueblo leproso, ni siquiera intentan desligar la política catalana de la española. En cambio, nosotros, los trabajadores, como sea que con una Cataluña independiente no perderíamos nada, al contrario, ganaríamos mucho, la independencia de nuestra tierra no nos da miedo. Estad seguros, amigos madrileños que me escucháis, que si algún día es hablara seriamente de independizar Cataluña de España, los primeros y quizás los únicos que se opondrían a la libertad nacional de Cataluña, fueron los capitalistas de la Liga regionalista y del Fomento del Trabajo Nacional. Sin embargo hay muchas pruebas que confirman mi razonamiento. No importa que proclamen su catalanismo en discursos y artículos periodísticos cuando están en Barcelona. Si piensan que se encuentran en peligro los intereses particulares de su clase acomodada, enloquecidos ya toda prisa hacen hacia Madrid, para ofrecer sus servicios a la Monarquía centralista, y más de una vez los habréis podido ver vistiendo la casaca de ministro. ¿Es, acaso, con la colaboración ministerial como se pueden afianzar las aspiraciones de libertad nacional de Cataluña, sometida a una monarquía centralista y enemiga de la emancipación de los pueblos hispánicos? Afortunadamente la Cataluña vejada y denostada, privada de su libertad nacional, conoce bien sus detractores y sabe de qué lado están sus verdaderos amigos y defensores. Una Cataluña, liberada del Estado español os aseguro, amigos madrileños, que fuera una Cataluña amiga de todos los pueblos de la Península Hispánica y sospecho que los que ahora pretenden presentarse como los líderes del catalanismo, temen un entendimiento fraternal y duradera con las otras nacionalidades peninsulares. Por lo tanto es falsa la catalanidad de los que dirigen la Liga Regionalista. Y es que esta gente antepone sus intereses de clase, es decir los intereses del capitalismo, a todo interés o ideología. Estoy tan cierto lo que digo, que sin pecar de exagerado, puedo aseguraros que si algún día Cataluña conquista su libertad nacional, los primeros, si no los únicos, que le pondrán obstáculos, serán los hombres de la Lliga Regionalista, porque en Cataluña como en todo, el capitalismo carece de ideología

(Salvador Seguí: escrits. Recull a cura d’Isidre Molas. Pàg 53-54. Ed.62, 1975)

Y la cosa no acaba aquí, el mismo Lev Trotski, en una de las cartas a Nin en 1931 dirigida a los camaradas de Madrid analizaba la situación de España:

El papel dirigente de la pequeña burguesía en el seno del movimiento de emancipación nacional, como en general en todo el movimiento democrático revolucionario, introduce inevitablemente prejuicios de toda clase. Procedentes de ese medio, las ilusiones nacionales se filtran también entre los obreros. Esta es, seguramente, en su conjunto, la situación de Cataluña, y quizá hasta cierto punto de la Federación Catalana. Pero lo que acabo de decir no disminuye en nada el carácter progresista, revolucionario y democrático de la lucha nacional catalana contra el imperialismo burgués, la soberanía española y el centralismo burocrático.

No se puede perder de vista ni por un momento que España entera y Cataluña, como parte constituyente de ese país, actualmente, están gobernadas, no por nacionales demócratas catalanes, sino por burgueses imperialistas españoles, aliados a los grandes latifundistas, a los viejos burócratas y a los generales, con el apoyo de los socialistas nacionales. Toda esta cofradía tiene la intención de mantener, por una parte, la servidumbre de las colonias españolas, y, por otra asegurar el máximo de centralización burocrática de la metrópoli; es decir, quiere el aplastamiento de los vascos, los catalanes y de las otras nacionalidades por la burguesía española. Dada la combinación presente de fuerzas de clase, el nacionalismo catalán es un factor revolucionario progresista en la fase actual. El nacionalismo español es un factor imperialista reaccionario. El comunista español que no comprenda esta distinción, que la ignore, que no la valore en primer plano, que, por el contrario, se esfuerce por minimizar su importancia, corre el peligro de convertirse en agente inconsciente de la burguesía española, y de estar perdido para siempre para la causa de la revolución proletaria. 

fuente: http://www.marxists.org/espanol/trotsky/rev-espan/1931abr-may.htm#n3

En definitiva, quizás sea tarde para que la clase trabajadora española, hermana de la catalana se pueda dar cuenta por el control que hace el nacionalismo español de los medios de comunicación, sin embargo, nunca está de más señalarlo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s