¿Imposición del catalán?

nova-Norma_ARAIMA20121205_0147_1Se dice que el catalán está impuesto en Cataluña, que las lenguas no deben ser impuestas, que su aprendizaje debe ser voluntario. Se proponen para ello dos modelos distintos: uno es la creación de dos líneas de escuelas: la castellana y la catalana, tal y como pasa en Valencia; y otro es el asignar más porcentaje a la lengua castellana.

Bien, para el argumento de que el catalán está impuesto se deriva la idea de la doble escuela, pues la segunda solución no elimina la obligatoriedad del catalán. De hecho, ésta última solución responde a las demandas de un supuesto bilingüismo en las escuelas.

Es decir, tenemos dos concepciones distintas de la lengua no compatibles: una es los que consideran que el catalán no debe ser impuesto y por lo tanto debe haber libre elección de lengua a través de dos líneas distintas de escuela; y otros son los que consideran en un modelo de escuela bilingüe, con el catalán impuesto, pero con un porcentaje menor.

Analicemos la primera opción. La primera opción responde a que los padres y los alumnos son libres de escoger la lengua de estudio, pero no es una libertad absoluta, son libres de escoger entre la línea en catalán o la línea en castellano, ni árabe, ni chino, ni francés, ni ruso. Según éstos el catalán dejaría de estar impuesto y estaríamos en un contexto de libertad. ¿Libertad? ¿Seguro? ¿El castellano no estaría impuesto?

En este escenario el castellano estaría impuesto y el catalán no. Los defensores de este modelo dirían que no es cierto, porque puedes escoger catalán o castellano en el colegio, pero de hecho, la vida de todo individuo no se limita a la escuela, sino también a fuera de ella. El castellano está impuesto en España porque es de obligatorio conocimiento, es la lengua oficial y todos tienen el deber de conocerla. Lo cierto es que absolutamente todo está en castellano, dirigirte a la administración debe ser al menos en castellano, el etiquetaje de los productos está en castellano, la mayoría de canales de TV están en castellano… Es decir el castellano está impuesto en la medida que un catalanohablante no puede escoger a hacer vida en catalán, ha de saber castellano quiera o no, su contexto más inmediato le obliga, porque así lo recoge y exige la legislación española. Sin embargo, un castellanohablante sí podría hacer vida completamente en castellano sin la necesidad de aprender catalán.

Esta situación generaría dos tipos de personas en Cataluña: catalanohablantes que saben catalán y castellano, y castellanohablantes que solo saben castellano. Por convivencia, en la mayoría de conversaciones los catalanohablantes deberán pasarse al castellano por comodidad, porque el castellano se convertiría en una lengua que todos conocen y el catalán no. La situación de que una lengua minorizada como el catalán no sea impuesta y el castellano, una lengua hegemónica, sí, causa una situación de diglosia, dónde la lengua mayoritaria va ganando terreno a la minoritaria hasta la desaparición de la segunda.

Los defensores de éste modelo, que argumentan falsamente libertad de elección, seguramente saben cuál es el resultado de este modelo. Cuando hablan del derecho de educar en castellano, están hablando del derecho a no aprender catalán, para generar una situación de diglosia que acabe algún día con la desaparición del catalán. Y de hecho solo puede ser así, porque este modelo no lleva a otro resultado que éste.

Muchos se preguntarán si puede haber gente así, y la respuesta es sí: fanáticos nacionalistas españoles que consideran el castellano una lengua superior al catalán y quieren una España unida en su uniformidad lingüística. Estos individuos existen, saben lo que quieren y esconden sus verdaderas intenciones bajo un falso manto de libertad.

Analicemos la segunda opción. Nos encontramos a los que critican la inmersión lingüística y que se debe implantar un modelo bilingüe en las escuelas, es decir, el catalán sí debe estar impuesto pero se debe guardar un porcentaje de al menos 50% catalán y 50% castellano, o en el caso de la incorporación del inglés, 40%, 40% y 20% respectivamente. Porque según ellos así se guarda la igualdad entre las lenguas.

Sin embargo, las lenguas no estarían aún en igualdad, ya que en el mismo contexto social, la mayoría de referencias, ya sean televisivas, revistas, videojuegos, libros… son en castellano. Mientras en catalán estaría al 50% en la escuela con el castellano, fuera de la escuela, el catalán estaría apenas al 10% en relación al 90% del castellano. Dicho esto, estas mismas personas tan amantes de la igualdad entre lenguas, solo proponen aquello que merma el porcentaje de catalán en favor del castellano, nunca reclaman ni etiquetaje en catalán, ni doblaje de películas en catalán…

Estas mismas personas confunden o pretenden hacer confundir igualdad con igualar. El verdadero bilingüismo no es hacer un 50% catalán y 50% castellano, sino que los alumnos sepan 100% catalán y 100% castellano. Si hoy día, todos los alumnos catalanes salen con un nivel similar de catalán y castellano, evidentemente no perfecto, pero no más imperfecto que en las escuelas en castellano de Castilla o Andalucía, ¿qué interés hay en eliminar horas de catalán en favor del castellano, cuando lo importante es que este modelo de inmersión lingüística está dotando de conocimientos similares tanto en catalán como en castellano?

Estos dos tipos de personas: los que llaman a la libertad, para un modelo de dos vías de enseñanza y los que llaman a la igualdad para un modelo que llaman bilingüe, son en realidad la misma persona. Son los mismos que quieren acabar con el catalán, ya sea a través de la diglosia o a través de la vulgarización o castellanización del catalán. Buscan cualquier vía, aunque sea contradictoria y mezclen los dos modelos y a veces no quede claro cuál defienden, para eliminar como sea horas en catalán o incluso de la obligatoriedad de conocer y saber catalán. No tienen ningún pudor en deformar la libertad y la igualdad para confundir y manipular para conseguir su único propósito, que es folcklorizar y eliminar el catalán.

Estas mismas personas, son los mismos que ven al catalán como una lengua inútil, inferior al castellano. Son los mismos que llaman al castellano lengua oficial y al catalán cooficial, pensando que cooficial es una categoría inferior a oficial (les recomiendo un diccionario). Estas mismas personas, son las que no quieren aprender catalán, les supone una molestia, les repugna y en muchos casos lo odian. Son personas que han nacido con el odio que proporciona el nacionalismo español a todo lo distinto a lo que debía ser un buen patriota español, es decir, que profese la fe católica, que sea fanático de la unidad de España, que considere el autoritarismo y la jerarquía, así como también el ejército unos valores primordiales y sobretodo, el castellano y la cultura castellana como unión de España, una España uniforme, para ellos, así por fin unida.

Es un nacionalismo peligroso, pero por eso es recomendable saber qué personas hay detrás de estas propuestas que llaman a ir contra la imposición de catalán.

Y ahora para dar un poco de luz al pensamiento del nacionalismo español, les dejo un video de un lingüista sobre el castellano y las lenguas de la Península.

Un comentario en “¿Imposición del catalán?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s