“Pero la soberanía recae en el conjunto de los ciudadanos españoles”

Legalmente la soberanía recae en España en el conjunto de todos los españoles, sin embargo, queda constatado que el pacto constitucional es posible que ya esté roto tras el éxito abrumador de partidos que consideran a los ciudadanos catalanes como soberanos independientes de la soberanía conjunta con España (CiU, ERC, ICV y CUP) que suman ampliamente el soporte de una gran mayoría de la población catalana.

Está claro que la legalidad surge de la democracia y no al revés. Que la legalidad surgida a través del democrático pacto constituyente es posible que se haya roto  por una parte territorial que ha comenzado a divergir en la voluntad general. Está claro que voluntades territoriales divergentes no pueden compartir una misma soberanía, puesto que la voluntad mayoritaria general se acabaría imponiendo a la voluntad mayoritaria de un territorio que diverge de la general.

No ser nacionalista es negar el precepto nacionalista de la Constitución Española que habla de la indisolubilidad de la nación. Recordemos que el pacto constituyente surge del constituyente y si se dan indicios que este pacto está roto por una de las partes que lo componen se debe poner a disposición de su reformulación.

Rajoy, como presidente de todos los españoles, ante la realidad de una supuesta ruptura del pacto constitucional, debe poner a disposición de todos los españoles un referéndum para ver si consideran que el pacto constitucional se halla roto en cualquiera de sus artículos.

Si una parte del antiguo constituyente se considera en su libre voluntad en virtud al principio de autonomía del derecho internacional, una realidad soberana diferente a la general, se deben efectuar los cambios legales para que la legalidad vuelva al servicio de la ciudadanía y no al revés.

Las partes que componen el constituyente no son territorios, son los ciudadanos, pero si los ciudadanos se expresan en términos de colectividades diferentes a la individual y a la general, la pregunta sobre una posible autodeterminación debe recaer sobre el conjunto territorial que queda afectado en virtud del principio de autonomía, es decir, los ciudadanos que viven estrictamente en Catalunya.

El hecho que permite trocear la soberanía en partes se debe a que se trata de una colectividad y no un individuo, ya que para que se considerara la voluntad general española como individual y por lo tanto indivisible, ésta debería ser unánime, cosa que no es cierta, y por lo tanto, estamos hablando de una colectividad.

4 comentarios en ““Pero la soberanía recae en el conjunto de los ciudadanos españoles”

  1. Saludos, un artículo interesante, pero hay cosas que no acabo de entender.

    Dices:
    “Está claro que la legalidad surge de la democracia y no al revés.” No tengo claro este punto¿No surgió la democracia moderna como un medio traer igualdad y justicia, cuya forma social es la legalidad? ¿Podría la democracia decidir si alguien es inocente o culpable a través de una ley Ad Hoc en referendum o es un ámbito distinto?

    Dices:
    “voluntades territoriales divergentes no pueden compartir una misma soberanía, puesto que la voluntad mayoritaria general se acabaría imponiendo a la voluntad mayoritaria de un territorio que diverge de la general”
    ¿Quieres decir que si una “voluntad divergente” no está concentrada en un territorio es legítimo que que se imponga la voluntad de la mayoría, pero si esa voluntad divergente está concentrada en un territorio no es legítimo que se imponga la mayoría democrática? hay algo que no me convence en esto, pero al menos es una óptica objetiva de entender el dilema de las minorías.

    Dices
    “El hecho que permite trocear la soberanía en partes se debe a que se trata de una colectividad y no un individuo, ya que para que se considerara la voluntad general española como individual y por lo tanto indivisible, ésta debería ser unánime, cosa que no es cierta, y por lo tanto, estamos hablando de una colectividad”.
    Este es el punto que me parece más raro.
    No tengo claro que la divergencia de voluntades sea suficiente para trocear soberanías sin un marco claro y objetivo que permita discriminar qué colectividad adquiere ese derecho y porqué. El derecho internacional establece unos supuestos, pero entre ellos pero entre ellos Pues tu formulación sirve para describir la divergencia entre las colectividades de los ciudadanos de España y los de Catalunya, pero también la divergencia entre las colectividades de los ciudadanos de España y los 1000 ciudadanos más ricos de España.

    un saludo y leeré encantado cualquier comentario

  2. Saludos,

    Digo (1), que no se mezcle democracia con justicia. La justicia sirve para juzgar la injusticia, la democracia para el respeto de la voluntad popular de cómo quiere gestionarse y gobernarse.

    Digo (2), sí, si voluntades disgregadas divergen del conjunto tienen dos opciones: (1) luchar por cambiar las cosas (democracia, lucha de clases, de valores, libertad de expresión…) o (2) desentender-se del conjunto y abandonar ese para irse a otro en que uno se sienta cómodo en total libertad, ya que la minoría tampoco puede imponer a la mayoría, pero la mayoría no puede obligar a la minoría a quedarse.

    Digo (3), en este punto sobre colectivos agregados territorialmente la respuesta inicial es sí. Digamos que es el fin de la concepción nacionalista de soberanía, donde ésta deja de recaer sobre las Naciones históricas y pasa a recaer directamente sobre la voluntad popular, y por lo tanto solo en comunidades agregadas.

    En el caso de los 1000 ricos de España de estamos hablando de comunidades disgregadas y me remito al punto dos. Sin embargo, ¿podrían estos ricos independizarse de ese colectivo y dejar de pagar impuestos? a esto, la respuesta es un claro sí, pero claro, si sus negocios surgen precisamente del provecho que sale del mercado de esa comunidad organizada, ésta puede y tiene el derecho a hacer pagar tributos por aprovecharse del mercado que ofrece la comunidad. Esto de aquí, aunque ya es salirse del tema, vendría a justificar por qué una empresa que tiene la sede en otro país, debería pagar tributos en justicia allá donde saque provecho del mercado que ofrece una comunidad, y que éstos deben ser fijados por la comunidad, evidentemente.

    Gracias por las aportaciones y espero que sirva para aclarar los conceptos.

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