La marca España, una España sin Catalunya y Euskadi, el nacionalismo español y el país de pandereta

¿Qué será de España sin Catalunya y Euskadi? 

España, la España cañí, la que encuentra patriotismo en las finales de fútbol y las corridas de toros, un país de pandereta; una marca España que es de baratillo, de todo a cien, encontraría finalmente la ruina.

La primera consecuencia es que pasaría a ser menos poblado que Polonia, se convertiría en un país extremadamente deficitario en la balanza comercial, pues Catalunya ella sola casi llega al 30% de las exportaciones totales y también el turismo se vería afectado, pues Catalunya, que tiene el 16% del peso poblacional aglutina el 25% del todo el turismo. Sectores industriales tan potentes que se encuentran en Catalunya y Euskadi también los perdería España. Como así también el paro, a nivel estadístico España perdería CCAA con menos paro que la media estatal, consolidándose en subida ascendente en paro, como uno de los países con más paro del mundo.

España seria hoy, un país más conservador – cristiano que nunca, si tenemos en cuenta las elecciones generales pasadas, el Partido Popular, en una España sin Catalunya y Euskadi hubiera sacado de lejos más de 200 diputados de los 350 que hay.

España, país donde la masa es incapaz de la humildad, un país donde los más influyentes son los más vulgares, los más fácilmente asimilables, lo más rematadamente imbéciles, como Belén Esteban.

España, país de señoritos y manolas, de tricornio de charol, de bocacha pelotera, de la fiesta, de los toros… y de la siesta, ¡qué no falte!

España, país aún monárquico, con señores feudales como la duquesa de Alba, con casta privilegiada, con negocios entre amigotes.

España camina hacia una grande y libre, aunque quizás ya no tan grande. La subida de partidos ultranacionalistas españoles lo demuestra. El sentimiento fascista español sigue latente en las mentes de los más españolistas. Son groseros, perros rabiosos, ladran, insultan y desean la muerte a independentistas catalanes y vascos por querer la independencia democrática de su tierra.

En la España cañí, no entienden de democracia, solo de imposición; no entienden de pluralidad, solo de uniformidad en castellano. No conocen la cultura ni la admiran, creen que la cultura es la muerte de un animal y rechazan el conocimiento de más lenguas. No conocen los debates ni la razón; solo las discusiones, los gritos y la vulgaridad que encontramos en los shows de televisión de hoy.

La única libertad que conocen es la libertad de que el más fuerte se imponga al débil, pues son incapaces de comprender la libertad de los pueblos, pues nunca nadie ha querido compartir con ellos la soberanía. El imperio español, el primero en derrumbarse y hoy el país que se desmiembra en riguroso orden de la periferia al centro.

Un país de pandereta, un país del pelotazo, la vulgaridad, la mediocridad y el fascismo, está lejos de ser hoy un país del primer mundo. Mi más sincero ánimo a todos aquellos españoles que no comparten esta visión y luchan por cambiar España, pero es una evidencia que la vulgaridad tapa la excelencia en España y en cuanto Catalunya y Euskadi se independicen, España se encontrará a si misma tal y como es, donde finalmente encontrará la ruina.

10 comentarios en “La marca España, una España sin Catalunya y Euskadi, el nacionalismo español y el país de pandereta

  1. Encuentro esta pagina pensando justamente en refundar España sin Euskadi y Cataluña, y aunque debo confesar que hay muchas cosas que no me gustaria de la España resultante, entre ellas esa España de nepotismo que representa el PP, creo que nos iría mejor, no seria fácil evidentemente tampoco para Euskadi y Cataluña (no nos engañemos), esto medito sin ninguna acritud, de verdad estoy muy cansado de los nacionalismos y entiendo que vosotros de nosotros. Obviamente que tenemos problemas que tendríamos que resolver, Euskadi y Cataluña representan la innovación en muchos campos, pero tenemos otras regiones que también son muy potentes. En definitiva no creo en que haya gente de tal sitio “mala” y otras alla “buena”, la corrupción no tiene colores, en Cataluña acampa tan gustosamente como aqui. Al final un pueblo tiene sus ciclos de madurez y degeneración. No nos engañemos nuevamente el ser humano es el viejo ser humano de siempre.

  2. Este artículo representa una sátira. (vease definición). Deseo mucha suerte a lo que quede de España, tengo raices andaluzas aunque considero que ha llegado el momento de separarse. España tiene mucho potencial si se estimula bien y pongo mis ojos concretamente en Andalucía que debería pasar por una reconversión industrial y logística para ser una plataforma tecnològica de primer orden.

    Saludos y gracias por comentar.

  3. Te deseo mucha suerte, amigo López. Espero que consigas la doble nacionalidad: la catalana que ya tienes y la andaluza de tus ancestros.

    Por cierto. Siguiendo con lo de la sátira. ¿No te parece conveniente analizar qué les sucederá a Cataluña y a Euskadi sin España?

    Dejando a un lado las bromas, somos muchos los españoles de adopción -no sé si, dada tu gran cultura catalanista sabes que Carlomagno llamó “Marca Hispánica” al territorio donde se originó tu patria adoptiva, ya que tienes procedencia andaluza-, como yo, que soy español de adopción porque desciendo de astures, un pueblo bimilenario que ya existía cuando aún nadie había ni siquiera soñado que existiesen ni Castilla, ni Cataluña. Pues bien, tales españoles de adopción, que no nos creemos más ni menos que nadie, también creemos que, si tan mal os va con nosotros, no hay por qué prolongar más vuestro sufrimiento. A las personas humanistas, amantes de esa gran criatura de la creación que es el hombre, no nos place ver padecimientos en ningún ser humano, y menos, en amplios colectivos de seres humanos, bien sean nacionales o plurinacionales los referidos colectivos. Por ello, nada como favorecer que cada cual viva como quiere y con quien quiere.

    No obstante. ¿Crees que las fuerzas vivas de la gran burguesía catalana os permitirán prescindir del mercado español, pese a lo subdesarrollado que está y a la ineptitud de la siesta española, esa que ahora parece ponerse de moda en tantos pueblos civilizados de Occidente? Me gustaría saber si el señor Pujol le hace ascos a darse una cabezadita después de comer, o bien si cuando vas a tu “otra” patria, la andaluza, -si es que vas y no renuncias al López como Pérez (Carod) lo ha hecho con su apellido aragonés-, tras haber comido cuando el termómetro pasa de treinta grados no te da por hacer un breve descanso reparador. Fíjate: yo soy asturiano y en mi país no duermo la siesta -ya sabes, y si no lo sabes, te lo digo yo: en mi país llueve mucho y es muy verde, tanto que en England lo llaman “Green Spain”-. Pero cuando voy de vacaciones en verano a Andalucía o a Levante, tiendo a tomarme una pequeña siesta. Por si no lo has notado o no te lo han explicado, o no has leído o viajado lo suficiente, señor graduado en políticas, el clima influye mucho en las formas de vida de las personas. A mí, que soy de clima húmedo, me gusta respetar a los seres humanos que viven en climas diferentes y no encuentro satisfacción ni me degrado -señor graduado- haciendo chistes fáciles basados en tópicos injustos. Hay que leer más: ya dijo Berrtand Russell cuando le preguntaron por los franceses, que no los conocía a todos. También te diré que aprecio y valoro la cultura catalana y a la gran mayoría de catalanes que apreciando y estimando lo suyo como el que más, también saben respetar las costumbres ajenas, sean o no independentistas. Lo triste y descorazonador, además de revelador de la catadura de cada uno, es que haya seres humanos que piensen que para afianzar lo propio deben denigrar lo ajeno. Te repito que estimo a Cataluña como el gran y atractivo país mediterráneo que es.

    Finalmente. Una pregunta. ¿Por qué pareces tan preocupado por nosotros cuando a la mayoría de nosotros no nos preocupa en absoluto un hipotético futuro con menos territorio que Polonia -la que tiene por capital a Varsovia, a la que cito porque tú la has citado-? ¿No te ha dado por pensar que otros países que puedan surgir van a ser infinitamente más pequeños que esa España de más cuatrocientos mil kilómetros cuadrados -y más de treinta millones de habitantes, incluidos los que emigrarán desde países limítrofes-, y con el problema añadido -tales países-de negociar su adhesión a instancias europeas de las que no forman parte sino como parte de entidades que ya existen y que van a seguir existiendo?

    En fin, amigo humanista y bienintencionado en tus preocupaciones por los pobres españoles, te lo agradecemos con hondo y sincero sentimiento de fraternal afecto -ya sabes, para un humanista “nada humano” es “ajeno”-. Pero, con rotunda sinceridad: no te preocupes, no lo lamentes, no padezcas insomnio alguno por nosotros. No nos hace falta..Es posible que seamos torpes, pero estamos seguros de que podremos arreglarnos sin vosotros. Ya ves, yo no tengo ninguna duda de que también vosotros sabréis y podréis arreglaros por vuestra cuenta. ¿No lo crees tú también?

    P.D. No es una sátira. Por cierto son licenciado en Filología (Lingüísitca y Literatura). Pero no creo que sea necesario explicarte cómo escribir una buena sátira.

  4. rodrigo: otra falacia del espanyolismo. Carlomagno nunca llamó ni conoció ni supo lo que era la ‘marca hispánica’ pues tal concepto surgió a partir de estudios de historiadores franceses del siglo XIX. Simplemente: se os (nos) ha hecho creer en un concepto FALSO. Lo que seguramente llamaba Carlomagno a lo que es hoy más o menos CAT debía ser ‘Condado de Barcelona’.

  5. ¿Cómo hay tanto andaluz o descendiente de andaluz nacionalista catalán? ¿Se avergüenzan de sus orígenes españoles? ¿Quieren inventarse una identidad? ¿Desean mostrarse más radicales que nadie para ganarse la aceptación de los nativos? ¿Qué ganarán con vivir en un microestado, en vez de en un gran país de 47 millones de habitantes -a pesar de todos sus problemas? Supongo que ellos tendrán respuestas para estas y otras preguntas. Respeto su postura, pero no la entiendo. Es como si le hago ascos a un piso de 100 m para irme a uno de 30. En fin, bon voyage.

  6. No lo entiendes porque el españolista no comprende más allá de la raza, la identidad y su nacionalismo.

    El independentismo es plural precisamente porque supone un proyecto político (no identitario) para la creación de un Estado completamente nuevo que abrirá la puerta a poder cambiarlo todo. Existen muchos motivos para querer la independencia: https://sergicastanye.com/2013/12/30/por-que-motivos-quieres-la-independencia-de-catalunya-vota-o-anade-el-tuyo/

  7. No es ese el motivo: soy español, no españolista si por eso se entiende querer imponer un estatus, si los ciudadanos catalanes desean la independencia lo respetaré. No sé qué es la raza.
    El independentismo se basa también en cuestiones identitarias y afectivas (la lengua, la cultura…), sí es un proyecto identitario, al menos en parte. Y pensar que la creación de un Estado nuevo permitirá cambiarlo todo es un acto de fe: las cosas se pueden hacer bien o mal desde Madrid o desde Barcelona. La burguesía, los políticos y las clases dirigentes catalanas serán las mismas en una Cataluña independiente.
    Yo prefiero aportar motivos para no querer la independencia.
    El llamado expolio fiscal es un mencanismo de solidaridad inherente a cualquier país. También Madrid paga más de lo que recibe, y en una Cataluña independiente las comarcas más ricas también aportarían recursos a las más pobres, no creo que cada comarca se autogestionara.
    Aunque no es lo único importante el tamaño sí importa, un país grande siempre es un plus: más peso en organismos internacionales, más poder económico, más capacidad para garantizar el bienestar de sus ciudadanos. España a pesar de todos sus problemas es el 4º país del euro, ha estado a punto de entrar en el G-8. Una Cataluña independiente nunca estará en el G-20, ni pesará en Europa. Un mercado de 47 millones de consumidores siempre será más atractivo para los inversores que uno de 7, un mercado interior siempre es importante para la propia industria, en fin, hay tantos ejemplos. Si España se ha librado de un rescate global es por su tamaño.
    Puedo entender la ilusión por construir algo grande, pero no por hacer un microestado. Pero bueno, como he dicho antes respeto todas las opiniones.

  8. Considero que el tamaño no importa ya que ser un país pequeño también es un plus; Gobiernos más cercanos al pueblo, más control por parte de éste, más capacidad para garantizar el bienestar de sus ciudadanos, pues no son tantos. Existen países muy pequeños que les va muy bien y otros que les va mal, y hay Estados más grandes que les va bien y otros que les va mal.

    Lo de más poder económico no sé a que te refieres, si éste no cambia, el mercado es global y tampoco importa si estás en un Estado más grande o más pequeño. Las fronteras políticas no son fronteras físicas y existe libre circulación de personas y mercancías. Seguro que habrás comprado productos que están en portugués y castellano, eso es porque la frontera política de Portugal no supone ningún impedimento para considerar como un mercado único el area de la Península.

    Cataluña hoy en día pesa menos que si fuera un Estado independiente en la UE, haz las cuentas de cuantos representantes políticos tiene ahora y cuántos le tocarían. Existe un plus por ser un Estado independiente.

    Por último, yo no apuesto por hacer Estados cada vez más grandes y acabar con un gobierno mundial, ya que los Estados grandes son Estados alejados de sus ciudadanos, poco controlables y con demasiado poder en el contexto internacional. Es mejor microestados que sean cercanos al pueblo, sepan sus problemas y los puedan resolver.

  9. No es cierto que un país pequeño tenga necesariamente gobiernos más cercanos al pueblo ni más controlados por este, ni más capacidad para garantizar el bienestar, ni que un país grande esté forzosamente más alejado de sus ciudadanos. Ese es un mantra que desmiente la realidad, hay tantos ejemplos que no sé si vale la pena detenerse en ello. Los países bálticos, recientemente independizados, son tan tremendamente corruptos como la inmensa Rusia. En España los mayores niveles de corrupción se han dado y se dan en las instituciones más pequeñas: ayuntamientos y comunidades. Francia, país grande y centralista, atiende magníficamente a sus ciudadanos (aunque la situación haya empeorado). Un país pequeño puede ser tan corrupto e ineficaz como uno grande y viceversa, tú mismo dices algo parecido. Creo que la cercanía y la calidad del servicio al ciudadano dependen de otras variables.

    Cuando hablo de poder económico me refiero a que España, con 47 millones de hab y un PIB de un billón de euros tiene un peso y un potencial que no tendrían ni una hipotética Cataluña independiente (200.000 mill de euros) ni lo que quedase de España. En vez de un país grande e importante tendríamos uno pequeño y otro mediano, y las consecuencias las sufrirían los dos. Juntos somos más y más fuertes, y eso no es ninguna tontería. El peso de un país es fundamental para decidir su sitación en el mundo y eso repercute en el bienestar de sus ciudadanos. En Europa los pequeños no deciden nada. Y en el resto del mundo tampoco. En las relaciones bilaterales entre países el tamaño y el peso económico importan y mucho.
    Con la crisis los países mediterráneos se han visto obligados a aceptar rescates, pero las condiciones han sido muy diferentes. A Portugal y Grecia se les han impuesto unos rescates y unas condiciones brutales, los sueldos se han reducido A LA MITAD, un profesor cobra 800-1000 euros, y estos países no han podido presionar de ninguna manera. España, como Italia, pudo hacer valer su tamaño y eso nos libró de un rescate mucho más contundente que el que hemos tenido. Hay muchos más ejemplos: un país pequeño nunca hubiese podido consolidar grandes bancos como el Santander, o el BBVA, con todo el empuje que eso puede dar a una economía; un ahorro interno importante, viable solo en países grandes, siempre es una baza a favor. Estamos en la Unión Europea pero también hay acuerdos bilaterales entre países, y ahí el peso de cada uno de ellos es fundamental.

    Cataluña puede tener peso a través de una España que represente los intereses de todos, que está en el G-20, que es un país importante a pesar de todos sus problemas. Una Cataluña independiente no tendrá representación importante en ningún sitio, no puede tenerla, como no la tienen ni pueden tenerla ni Grecia ni Portugal, ni Austria, ni Irlanda, ni Croacia ni ningún estado pequeño. Y esto es importante, porque las decisiones políticas y económicas internacionales repercuten en los ciudadanos, que se lo pregunten a los griegos y a los portugueses que cobran 400 euros y antes de los rescates eran mileuristas.

    En fin, se me ocurren muchos más argumentos pero ya he escrito bastante por hoy. Gracias por leer la parrafada y el por el tono educado de la última respuesta, que debería ser la norma pero lamentablemente muchas veces no lo es.

  10. bien miguel….por fin un español entra en el debate ,debatiendo y sin amenazar que nos hundiremos en la miseria.se suele ver poco.La verda es que creo que nadie sabe que va a pasar, pero si quieres intentar comprender el por que puedes ponerte en nuestra piel por la ilusion que tenemos ante la posibilidad de cambiar las cosas. No negaras que muchos avances en españa vinieron de cataluña, desde eliminar la mili a tomarse en serio la exportaciones…Catalunya tenia un peso que ha perdido y la sensación es que se nos arrincona. Y bueno….la gente quiere una espña moderna y con estos que mandan no va a pasar nunca.

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